Tras su exitoso debut en los Internazionali d’Italia contra Terence Atmane, el tenista romano bromeó sobre el número uno del mundo, insinuando la intensidad de los entrenamientos junto a Jannik Sinner.
Después de una victoria prometedora en su debut en el torneo de Roma, contra Terence Atmane, el jugador local Fabrizio Cobolli compartió una anécdota humorística relacionada con el número uno del mundo, Jannik Sinner. Cobolli, visiblemente satisfecho con su rendimiento en los Internazionali d’Italia, aludió a las rigurosas sesiones de entrenamiento que comparte con Sinner, llegando a comentar con gracia que «tuve que recibir un masaje después del entrenamiento».
Esta declaración sugiere la alta intensidad y exigencia de los entrenamientos del equipo de Sinner, incluso para jugadores del calibre de Cobolli, y resalta la dedicación que implica mantenerse en la élite del tenis mundial.
