El debut de Daniele Rugani con la camiseta de la Fiorentina resultó ser una verdadera pesadilla. El defensor, que hacía su primera aparición en el Bluenergy Stadium después de llegar a finales de enero y superar una lesión muscular, marcó su estreno provocando el penalti que permitió al Udinese duplicar su ventaja con Davis. La decisión del árbitro de mostrar solo una tarjeta amarilla en lugar de una expulsión generó una fuerte polémica.
El debut soñado se convierte en pesadilla
Rugani no jugaba desde el 20 de diciembre, con apenas 30 minutos en el partido Juventus-Roma. A pesar de una lesión de grado medio en el gemelo medial de la pierna derecha que lo mantuvo inactivo por más de dos meses, el club lo quiso en Florencia para reforzar la defensa.
Sin embargo, su primera vez con la ‘Viola’ fue desastrosa. No solo fue superado por Kabasele en el primer gol del Udinese (1-0), sino que también cometió el penalti sobre Davis en el minuto 61. El árbitro Pairetto no dudó en señalar la pena máxima y amonestar con tarjeta amarilla al central. La desafortunada actuación de Rugani continuó en la acción del 3-0 de Buksa, quien lo superó con una facilidad desarmante.
Polémica por la no expulsión
Rugani se aferró literalmente al potente delantero de Runjaic, derribándolo dentro del área. El equipo local reclamó la expulsión del defensor por considerarla una falta de último hombre. Sin embargo, el exárbitro y experto Luca Marelli, en Dazn, coincidió con la decisión del colegiado.
«La posición de Davis es regular, se deshace de Rugani, quien lo sujeta desde el primer momento con la mano izquierda en la camiseta y también hay un contacto en las piernas», explicó Marelli. «La tarjeta amarilla es correcta y no la roja, porque se trata de una acción potencialmente peligrosa, pero no había la posibilidad de jugar el balón de forma clara para una ocasión manifiesta de gol». Es decir, no era una clara ocasión de gol, por lo que la amonestación fue suficiente.
La furia de los aficionados en redes sociales
La actuación de Rugani no pasó desapercibida entre los aficionados, quienes ya lo habían recibido con cierto escepticismo debido a sus precarias condiciones físicas. En redes sociales, la rabia de los seguidores se hizo evidente. «Se sabía desde hace meses que faltaba un defensor con personalidad: ficharon a Rugani, que estaba lesionado, el último día. Debuta con responsabilidad en los dos goles encajados. Felicidades», escribió un usuario. Otros comentarios como «Gran idea el 3-5-2, gran idea el experimentado Rugani, gran idea el señor Vanoli» y «Si se hubiera quedado en Turín, habría sido mejor para todos. Jugador acabado», reflejaban el profundo descontento de la hinchada con el rendimiento del jugador y las decisiones tácticas y de mercado.
