Tras una inversión de un millón de euros, el joven Motta, de 21 años, aprovechó su oportunidad de debutar en la Serie A debido a la lesión de Provedel. Sus impresionantes actuaciones, destacadas por una crucial parada de penalti a Orsolini, no han pasado desapercibidas, llevando al presidente de la Lazio, Lotito, a considerar su confirmación como portero titular para la próxima temporada.
