El número 2 del mundo, Jannik Sinner, ha tomado la delantera contra el canadiense Auger-Aliassime con un golpe de campeón que ha dejado a todos sin palabras. En un momento de pura genialidad tenística, Sinner ejecutó un smash tan potente y preciso que la pelota se incrustó de manera insólita entre las barreras del estadio, provocando una pausa en el juego y un asombro generalizado entre los espectadores.
Este golpe extraordinario no solo le ha permitido a Sinner ponerse en ventaja en el marcador, sino que también ha generado un auténtico revuelo en las gradas. La imagen de la pelota atrapada en las estructuras del estadio se ha convertido rápidamente en uno de los momentos más comentados del encuentro, evidenciando la espectacularidad y la imprevisibilidad que el tenis de alto nivel puede ofrecer.
