A pesar de haber jugado solo dieciocho minutos tras su recuperación, Santiago Giménez ha generado excelentes sensaciones. Se le considera una pieza clave para los dos meses finales de la temporada y para el futuro, incluso por encima de Füllkrug. Después de cuatro meses y medio fuera por una lesión de tobillo, Giménez optó por la cirugía en diciembre para resolver el problema de raíz, pensando en el Mundial que se celebrará en su país. Esta decisión llegó tras un otoño marcado por el dolor, que lo fue apartando del campo progresivamente.
Movimientos Cruciales
Con el regreso de Santi a las convocatorias, Allegri cuenta con un delantero extra, cargado de deseo de revancha y gratitud hacia el club. Giménez busca justificar la confianza y la inversión económica que el Milan ha depositado en él. Aunque Max espera que empiece a figurar en los marcadores, a diferencia de la primera mitad de la temporada, la realidad es que antes jugaba porque era el único ‘9’ puro y los demás atacantes no ofrecían su tipo de trabajo. Por eso, Santi tenía minutos a pesar de no anotar. Todavía no ha marcado en liga (solo un gol en Coppa Italia) en 639 minutos, lo que es notable considerando sus problemas físicos. Sin embargo, su aporte va más allá de los goles: sus movimientos, protección del balón y capacidad para atacar espacios son cualidades únicas que solo él posee. Si bien se creía que Füllkrug podría suplir su ausencia, el alemán, a pesar de su buena actitud y espíritu de sacrificio, ha demostrado ser mucho menos efectivo.
Un Apreciación General
Füllkrug es una figura central en la situación de Giménez, ya que la delantera rossonera experimentará cambios. Ambos jugadores no pueden permanecer en Milanello, considerando la inminente llegada de un nuevo delantero de peso. Tras la incorporación del alemán, se planteó una ‘votación’ interna sobre quién se quedaría en verano. Sin embargo, la balanza se inclina ahora decididamente a favor del mexicano. Esto se debe, en parte, a que Füllkrug no ha cumplido las expectativas, su fichaje requeriría una inversión de 5 millones y una adaptación salarial. Pero, sobre todo, porque Giménez cuenta con el respaldo de todas las esferas del club: es valorado tanto por el entrenador como por la directiva. En esencia, lo consideran un delantero con las cualidades necesarias para jugar en el Milan, capaz de recuperar el esplendor mostrado en el Feyenoord. Además, ya está ‘en casa’ y su determinación por triunfar tras una larga inactividad es palpable. El sistema de juego (3-5-2 o 4-3-3) es secundario; Santi ha logrado, incluso sin marcar y estando lesionado, convencer a todos en Milanello y sus alrededores.
