Los jugadores de Irlanda del Norte abandonaron la New Balance Arena con un semblante abatido. Más allá de la tristeza por la derrota, destacaron los comentarios sobre sus atuendos, considerados por algunos como poco adecuados, y las declaraciones post-partido del seleccionador, cargadas de polémica. El director técnico expresó su deseo de que se revisara una jugada clave, sugiriendo un posible penalti de mano no señalado: «Nos gustaría revisar una mano…».
