Tres regiones distintas se repartieron los cuatro títulos en juego, un claro indicador de la excelente salud del fútbol sala en Italia. La Lazio demostró su fuerza en las categorías inferiores, alzándose con la victoria tanto en la Sub-15 como en la Sub-17. Por su parte, el Piemonte VdA se proclamó campeón en la categoría femenina, mientras que Calabria se hizo con el título en la Sub-19.
