La Palmese celebra su tercera salvación consecutiva, un logro que se atribuye una vez más a la figura de Teore. Sin embargo, a pesar de este éxito deportivo, la continuidad del club se cierne como una gran incógnita, y su adiós del escenario actual parece estar ya escrito.
Paralelamente, se ha desatado una confrontación abierta entre los aficionados y la propiedad del club. La disputa se centra en el control de la sociedad, la cual ya ha experimentado un primer reajuste significativo en su estructura directiva.
