A pesar de un regreso a la buena forma, el AC Milan se prepara para una reestructuración interna significativa al final de la temporada, según informes de Calciomercato. Su dirección deportiva podría sufrir modificaciones importantes.
Los Rossoneri contrataron a Igli Tare después de que su intento de fichar a Fabio Paratici fracasara debido a su suspensión. El ex ejecutivo de la Lazio completó algunas ventas lucrativas, como Malick Thiaw al Newcastle United por 40 millones de euros y Theo Hernández al Al-Hilal por 20 millones de euros, lo que ayudó a resolver ciertos problemas financieros.
Sin embargo, las cosas no han ido tan bien en cuanto a los fichajes. La operación por Ardon Jashari se prolongó excesivamente y el jugador aún no ha rendido lo esperado. El Milan tampoco ha obtenido un retorno adecuado de sus grandes inversiones en Christopher Nkunku y Pervis Estupinan. El CEO Giorgio Furlani, quien había tomado un papel secundario, se involucró más en enero. Él negoció personalmente la adquisición de Jean-Philippe Mateta, pero esta se frustró debido a problemas en la rodilla del jugador.
El Milan tendrá que aclarar los roles detrás de escena, también para contentar a Massimiliano Allegri, quien podría marcharse si la situación se vuelve demasiado complicada. El entrenador también siente que sus consejos no han sido seguidos. El equipo de San Siro nombrará a otro alto funcionario, Massimo Calvelli, pero este se encargará del lado financiero y comercial. Furlani seguirá siendo el CEO, pero no es tan seguro que Tare conserve su puesto si las divergencias persisten.
Nuestra Opinión sobre el Milan
Ha cometido errores, pero la incorporación de un director deportivo debería haber estabilizado las cosas después de años turbulentos. No parece haber sido el caso, aunque en gran parte han logrado ocultarlo. Una reorganización podría ser necesaria. Deberían asegurarse de no irritar a Allegri hasta el punto de que realmente considere dimitir.
