En un encuentro correspondiente a los dieciseisavos de final del WTA 1000 de Miami, Jasmine Paolini sufrió una derrota en tres sets ante Jelena Ostapenko. El partido fue notable por un incidente particular: la tenista italiana se adjudicó el primer set por 7-5 y lo celebró con un enérgico grito.
La reacción de su oponente letona, Jelena Ostapenko, no pasó desapercibida, ya que de manera poco amistosa, se tapó ostensiblemente los oídos. A pesar de llevarse la primera manga, Paolini no pudo mantener el ritmo en los siguientes sets, y Ostapenko se impuso con parciales de 6-2 y 7-5 para asegurar su pase a la siguiente ronda.
