El presidente del club blanquirojo comparte su profunda alegría por el ascenso conseguido: «La victoria nunca está asegurada; ahora estamos exactamente donde merecemos estar.» Subraya que «Mi padre Renzo, quien ha sufrido incansablemente a nuestro lado, merece este éxito más que nadie.» En cuanto a la continuidad del entrenador Gallo, afirma: «Por mi parte, sí, pero su voluntad es absolutamente fundamental.»
