La aventura ciclista que hoy conocemos como la Milán-Sanremo arrancó un 14 de abril de 1907 en Milán. El punto de encuentro era inusual: a las 4:30 de la madrugada, frente a la histórica Osteria della Conca Fallata. Este emblemático local, que aún existe y por el que pasaron figuras como Cochi, Renato y los Gufi, sigue siendo un punto de partida donde las bicicletas continúan su camino.
