En el día de la entrega de trofeos y el desfile por Milán, los nerazzurri no consiguieron ir más allá de un empate. El partido contra el Hellas Verona concluyó con un resultado igualado, en una jornada marcada por la celebración del título de liga obtenido por el Inter.
La contienda futbolística tuvo un giro inesperado cuando un autogol del jugador del Verona, Edmundsson, puso por delante al equipo local. Sin embargo, la alegría no duró mucho, ya que Bowie, del propio Inter, logró neutralizar la ventaja con un gol que igualó el marcador. A pesar de los esfuerzos de ambos equipos por romper la paridad, el pitido final decretó un empate.
Este resultado, si bien no fue una victoria, no empañó la euforia de los aficionados nerazzurri, quienes celebraron intensamente la conquista del Scudetto. La jornada estuvo repleta de alegría y reconocimiento para el equipo, con eventos planeados para honrar su éxito en la Serie A.
