La selección de Nueva Zelanda, a pesar de un destacado rendimiento de Just, no pudo asegurar la victoria contra Irán, finalizando el encuentro en un empate. El equipo iraní, liderado por Taremi, demostró resiliencia, logrando reponerse en dos ocasiones tras ir en desventaja en el marcador. Los goles de Rezaeian y Mohebi fueron cruciales para que Irán lograra igualar el partido.
Este resultado, sumado al empate previo entre Bélgica y Egipto, deja al Grupo G en una situación de perfecto equilibrio. Las cuatro selecciones del grupo comparten la misma cantidad de puntos, lo que augura una fase de grupos muy disputada y llena de emoción.
