El entrenador Gasperini vivió un momento de pura euforia tras la victoria en el derbi, desatando la locura de la grada Sur con un emotivo gesto y una reverencia. Sus declaraciones posteriores reflejaron una profunda emoción, al confesar que haber ganado el afecto de la afición es más valioso que cualquier título de liga.
El técnico, visiblemente conmovido, expresó que la conexión lograda con los seguidores es el mayor trofeo para él y para el equipo. Esta hazaña, según sus propias palabras, trasciende el valor de cualquier Scudetto, evidenciando la importancia que le otorga al apoyo y la pasión de la hinchada.
