Tras la crucial clasificación para la Champions League, el entrenador Gian Piero Gasperini dedicó unas palabras de profundo orgullo a su equipo. Dirigiéndose a la «familia giallorossa», elogió la actuación de sus jugadores, calificándola de «extraordinaria». A pesar de reconocer que los próximos desafíos serán arduos, Gasperini se mostró optimista, anticipando un futuro que, si bien complicado, será también apasionante y lleno de grandes emociones. En su emotivo discurso, estuvo acompañado por los capitanes Cristante, Mancini y Pellegrini, quienes compartieron su agradecimiento y sentimiento de unidad con todos los aficionados y miembros del club.
