Las obras de remodelación en la Curva Fiesole del Estadio Artemio Franchi, casa de la Fiorentina, avanzan a buen ritmo. Sin embargo, una maxi-estructura, concretamente una grúa de grandes dimensiones, instalada para facilitar los trabajos de reconstrucción, ha generado cierta inquietud. Esta colosal maquinaria cuelga sobre el terreno de juego, levantando interrogantes sobre la seguridad y los posibles riesgos que podría suponer durante los próximos encuentros del equipo.
La presencia de esta imponente grúa en el corazón del estadio es un elemento llamativo que no ha pasado desapercibido para aficionados y autoridades. Si bien es una herramienta necesaria para la ejecución del ambicioso proyecto de renovación, su ubicación estratégica plantea desafíos logísticos y de seguridad. Se espera que los responsables de las obras y del club tomen las medidas necesarias para garantizar la protección de jugadores, personal y espectadores, minimizando cualquier inconveniente que esta situación pueda acarrear.
