Un curioso suceso tuvo lugar en el cuartel general de la selección española en Chattanooga. El delantero del Celta de Vigo, Borja Iglesias, fue detenido por el personal de seguridad a su regreso a la concentración del equipo.
Al parecer, los encargados de la seguridad no reconocieron al futbolista, confundiéndolo con un aficionado o un intruso, y le impidieron el paso. El propio jugador relató el incidente en sus redes sociales, mostrando su sorpresa ante la situación. Afortunadamente, la confusión se resolvió rápidamente y Borja Iglesias pudo unirse al resto de sus compañeros.
