Oreste Vigorito, presidente del Benevento Calcio, ha alzado la voz para exponer la crítica situación económica que atraviesa el fútbol, especialmente tras la reciente promoción de su club a la Serie B. Las palabras del mandatario pintan un panorama desolador, donde los costos operativos se han vuelto prohibitivos, llevando al deporte a una senda de autodestrucción.
«Así es como se muere», sentenció Vigorito, subrayando la gravedad del problema. Los gastos asociados a la gestión de un club de fútbol, desde los salarios de los jugadores hasta el mantenimiento de las infraestructuras y los viajes, se han disparado hasta niveles que muchos equipos, especialmente los de menor calibre, no pueden afrontar.
Ante la pregunta sobre un posible regreso a la Serie A, Vigorito reafirmó su compromiso con el club y su deseo de seguir adelante, a pesar de los desafíos financieros. Sin embargo, su intervención pone de manifiesto la urgente necesidad de un cambio estructural en el modelo económico del fútbol para garantizar su viabilidad a largo plazo.
La crisis económica que denuncia Vigorito no es un problema aislado del Benevento, sino una problemática que afecta a gran parte del panorama futbolístico, poniendo en riesgo la continuidad de muchos clubes y el desarrollo del deporte en general.
