El primer encuentro de la final del campeonato italiano de voleibol (Scudetto) ofreció un verdadero espectáculo, caracterizado por una constante alternancia de emociones y del marcador. El partido, que se prolongó hasta el tie-break, finalmente premió al equipo de Santarelli, que se impuso con un resultado de 3-2 (25-20, 25-27, 20-25, 27-25, 15-13).
