Tras su lamentable fallecimiento, la familia de Protti compartió un conmovedor mensaje que lo describe no solo como un atleta excepcional, sino también como un hombre de gran dulzura y un campeón profundamente amado. Su legado como goleador, que dejó huella en todas las categorías en las que participó, se ve ahora ensalzado por el cariño y el respeto que inspiró entre quienes lo conocieron.
El tributo familiar subraya la dualidad de Protti: un «zar del corazón» con una capacidad innata para el gol y, al mismo tiempo, un «fuoriclasse» (superdotado) por la ternura y la calidez que irradiaba. Este mensaje resalta cómo su impacto trascendió el ámbito deportivo, dejando una marca imborrable en la vida de muchas personas.
