En el New York New Jersey Stadium, la selección de Deschamps demostró su superioridad al vencer a la escuadra de Thiaw en el primer encuentro del Grupo I.
Kylian Mbappé se convirtió en la figura destacada del partido, anotando dos goles y estableciendo un nuevo récord en su debut en la Copa del Mundo. Su actuación fue clave para asegurar la victoria de Francia.
El equipo francés superó a Senegal con un marcador final de 3-1, consolidando así su posición inicial en el torneo.
