El equipo dirigido por Farke consiguió una dramática clasificación a las semifinales de la FA Cup, superando al West Ham en una tensa tanda de penaltis. Tras ir ganando por dos goles, el Leeds vio cómo su ventaja se esfumaba en el tiempo de descuento de los 90 minutos reglamentarios. Sin embargo, demostró una gran fortaleza mental al imponerse desde los once metros, con dos paradas cruciales del portero Perri que sellaron su pase.
